Comprar casa en pareja puede ser una buena alternativa para reunir ahorro, complementar ingresos y acceder a una vivienda que quizás sería más difícil financiar individualmente.
Pero antes de celebrar, hay que tener claras algunas reglas.
Porque una cosa es que ambos aporten dinero todos los meses y otra muy distinta es quién aparece como propietario, quién solicita el crédito, quién utiliza el subsidio y qué pasa si la relación termina.
Si además quieren utilizar un subsidio habitacional, hay requisitos del MINVU que deben revisar antes de avanzar.
Comprar casa en pareja: ¿qué revisa el MINVU?
En programas como el DS1, el MINVU evalúa una serie de condiciones relacionadas con la persona postulante y su grupo familiar.
En el primer llamado nacional DS1 2026, por ejemplo, el programa permitió la compra de viviendas nuevas o usadas y exigió, entre otros requisitos, no ser propietario de una vivienda, contar con ahorro y cumplir con las condiciones del tramo correspondiente.
Además, el ahorro mínimo podía estar depositado en una cuenta de ahorro para la vivienda a nombre del postulante, su cónyuge o conviviente civil.
Esto es importante porque demuestra que la relación entre las personas que forman la pareja sí puede tener efectos dentro del proceso de postulación.
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El banco tiene sus propias reglas
Este es uno de los puntos más importantes.
El MINVU y el banco cumplen funciones distintas.
El subsidio puede ayudarte a financiar la compra de la vivienda, pero si necesitas un crédito hipotecario, el banco realizará su propia evaluación.
La institución financiera revisará tus antecedentes y determinará si eres sujeto de crédito y cuánto puede financiarte según sus políticas y evaluación.
¿Pueden sumar los dos sueldos?
En una operación conjunta, la institución financiera puede considerar los antecedentes de las personas que participen como deudores o codeudores, según las condiciones del crédito.
Esto puede permitir que una pareja presente una mayor capacidad de pago que si solamente una persona solicitara el financiamiento.
Pero ojo: sumar ingresos también significa asumir obligaciones.
Si ambos participan del crédito, no se trata simplemente de “ayudar con el sueldo”. Los compromisos establecidos en el contrato deben cumplirse.
La CMF recomienda evaluar cuánto pueden pagar mensualmente y comparar las distintas alternativas considerando la tasa, la CAE, el valor de la cuota y el costo total del crédito.
¿Y si uno tiene mejor historial financiero?
También puede influir.
El banco realiza su propia evaluación de riesgo antes de aprobar un crédito.
Por eso, antes de solicitar financiamiento como pareja, es recomendable revisar la situación financiera de ambos.
Revisen especialmente:
- Ingresos mensuales.
- Créditos vigentes.
- Tarjetas y líneas de crédito.
- Compromisos mensuales.
- Historial de pago.
- Capacidad real para asumir una nueva cuota.
No se trata de buscar quién “gana más”, sino de saber cuánto puede pagar realmente la pareja sin quedar demasiado ajustada.
¿A nombre de quién quedará la casa?
Esta conversación debería ocurrir antes de firmar.
Si ambos aportarán dinero para comprar la vivienda, deben tener claro quién aparecerá como comprador y cómo quedará inscrita la propiedad.
Esto es particularmente importante si no están casados.
¿Por qué?
Porque aportar dinero para el pie o pagar parte del dividendo no significa automáticamente tener los mismos derechos sobre el inmueble.
La propiedad se determina jurídicamente por lo que se establece en la operación de compraventa y su inscripción.
¿Qué pasa si compran con subsidio?
Aquí hay otra consideración.
El subsidio habitacional es un beneficio que tiene reglas propias. En el DS1, por ejemplo, el programa está destinado a familias que cumplen los requisitos establecidos y el beneficio puede aplicarse a la adquisición de una vivienda.
Además, el subsidio puede ser cedido al cónyuge o conviviente civil para aplicarlo en la adquisición de una vivienda, de acuerdo con las reglas del programa.
Por eso, si uno de los integrantes de la pareja obtuvo el subsidio, no significa que puedan simplemente modificar la operación a voluntad.
Primero hay que revisar cómo permite el programa aplicar el beneficio.
Comprar juntos también significa planificar juntos
Comprar una vivienda en pareja no debería reducirse a encontrar un departamento bonito y calcular si alcanza el sueldo.
Hay que mirar el panorama completo: subsidio, ahorro, pie, crédito, propiedad y obligaciones futuras.
El MINVU establece las reglas para acceder y aplicar los beneficios habitacionales, mientras que el banco determina las condiciones del financiamiento hipotecario.
Son dos partes distintas de una misma compra.
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Comprar casa en pareja puede ser una excelente alternativa para acercarse a la vivienda propia, pero antes de firmar conviene tener absolutamente claro quién aporta, quién solicita el crédito, quién utiliza el subsidio y cómo quedará inscrita la propiedad. Si además están pensando en utilizar el DS1, revisen primero los requisitos del llamado vigente y después comparen las alternativas de financiamiento. Una buena compra no comienza cuando firman la escritura: comienza cuando ambos entienden exactamente el compromiso que están asumiendo.